31 de diciembre de 2007
CONTIGO APRENDÍ
VOY A APAGAR LA LUZ

CARTA DE UN NEGRO

Querido amigo blanco:
Un par de cosas deberías saber.
Cuando yo nací, ya era negro.
Cuando voy a la playa, soy negro.
Cuando tengo frío, sigo siendo negro.
Cuando tengo pánico, soy negro.
Cuando me enfermo, soy negro.
Inclusive cuando me muera, continuaré siendo negro.
En cambio tu, mi querido amigo blanco:
Cuando naces, eres rosado.
Cuando empiezas a crecer, te pones blanco.
Cuando vas a la playa, te pones rojo.
Cuando tienes frío, te pones azul.
Cuando tienes pánico, te pones amarillo.
Cuando estás enfermo, te pones verde.
Cuando te mueres, te pones gris.
¿Y tu todavía tienes los huevos de decirme que yo soy de color?
Firma:
Un negro encabronado.
ENCONTRADO EN INTERNET
30 de diciembre de 2007
AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS...

¿OS ACORDÁIS DE AQUELLOS TIEMPOS.....?
Cuando las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico..."Pito-pito gorgorito... ¿donde vas tu tan bonito?... A la era verdadera, ¡pim, pam, fuera!
Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple... "No ha valido" o ¡Casa!
Los errores se arreglaban diciendo simplemente... "Empezamos otra vez"
El peor castigo y condena era que te hicieran escribir, 100, 500, o 1000 veces..."En clase no se habla"
Tener mucho dinero, solo significaba poder comprarte un helado o una bolsa de pipas a la salida del cole.
Hacer una montaña de arena, podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.
Para salvar a todos los amigos, bastaba con un grito de... "¡Por mi, por todos mis compañeros y por mi primero!
Siempre descubrías tus mas ocultas habilidades a causa de un ¿A que no haces esto?
No había nada mas prohibido que jugar con fuego.¡
Tonto el último" Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho.
El "Poli y ladrón" solo era un juego para el recreo, y por supuesto era mucho mas divertido ser ladrón que policía.
Los globos de agua eran la mas moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado.
La mayor desilusión era solo haber sido elegidos los últimos, por tus compañeros para los equipos y grupos de juego.
Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en la cabalgata de Navidad, ni el carbón dulce que nos dejaban la noche de reyes, ni el dinero que nos dejaba el ratoncito Pérez bajo la almohada.
El viajar en tranvía constituía toda una aventura.
Guerra solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase.
Los helados y la leche con galletas marías constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales.
El pan con chocolate, con foiegras de lata "Mina", con leche condensada, con quesitos, con carne-membrillo, o con vino y azúcar eran nuestras mejores meriendas.
Quitarle las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
El mayor negocio del siglo era conseguir cambiar los diez cromos repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas.
Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos entretenía durante horas, hasta que venían a avisarnos de que teníamos que marchar y llorábamos desconsolados.
Todos te admiraban si lograbas cruzar la comba mientras saltabas.
Era un gran tesoro si encontrabas trozos de escayola en los cubos de basura y poder dibujar con ellos en el suelo y jugar.
Era un momento mágico cuando nos sentábamos frente al televisor a las 5 y media en punto con los ojos desencajados y veíamos "Los Chiripitiflauticos" o "La familia Monster" en blanco y negro.
Era fantástico creerte un superheroe y ponerte el babi del cole a modo de capa mientras subidos en cualquier escalón deseábamos con todas nuestras fuerzas poder volar como ellos.
Todas estas simples cosas nos hacían mas felices, no necesitábamos nada mas. Un balón, unos recortables, unas pinturas, o un balón y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día nos era suficiente.
Si podéis recordar la mayoría de estas cosas y he conseguido que sonriáis, entonces significa que habéis tenido una infancia feliz. Y que todavía os queda dentro algo del niño que eramos no hace tanto tiempo... Así que recuerda esto a tus amigos que necesiten un pequeño descanso en su apretada y agitada vida de adulto o que está entrando en ella y se agobia.
NUNCA PERDÁIS AL NIÑO QUE LLEVAMOS DENTRO PORQUE DA SENTIDO A NUESTRA VIDA.
Y el último en leerlo... ¡La lleva! y además ¡TONTO QUIEN LO LEA"
Encontrado en INTERNET y modificado por mi.
17 de diciembre de 2007
EL VIRUS "ACHILIPÚ"

Pero no sólo eso, borrará cualquier disquete que se encuentre cerca de tu ordenador, bloqueará la tarjeta de tu teléfono móvil, cortará el suministro de luz de todo el edificio, hará que no te ingresen el sueldo a fin de mes, desmagnetizará la banda magnética de tus tarjetas de crédito, romperá los cabezales de tu video, dañará todos tus CD's de música regrabándolos con los éxitos de "Enrique Iglesias" y de "El Fari", pinchará todos los condones que tengas por casa, dejará embarazada a tu novia/mujer, impedirá que vuelvas a tener una erección, se invertirán tus gustos sexuales, reenviará todos tus e-mails privados a toda la empresa incluido el Gerente, se tomará toda tu cerveza, enfriará el café y esconderá las llaves de tu coche.
Si el ACHILIPÚ llegase a remutarse en ACHILIPÚ-APÚ-APÚ, moverá aleatoriamente tu coche alrededor del aparcamiento para que no lo puedas encontrar, echará azúcar dietético al depósito de gasolina de tu moto, bañará al gato en una solución de lejía con queroseno, dejará mensajes libidinosos en el contestador de tu suegra.
Y LO PEOR DE TODO... INCLUSO CATASTROFICO..... ES QUE AUTOMÁTICAMENTE EL MUY JOPUTA TE HACE SOCIO DEL REAL MADRID!!
Estos son sólo algunos de los síntomas. Se precavido y envía este mensaje de advertencia a TODOS tus amigos.
Publicado por alguien en INTERNET.
RECETA DIVERTIDA: PAVO DE NAVIDAD

RECETA DIVERTIDA, SACADA DE INTERNET:
PAVO DE NAVIDAD AL WHISKY
Paso 1: Vaya a comprar un pavo. De unos 5 kg para 6 personas, una botella de whisky, sal, pimienta, aceite de oliva y unas tiras de panceta.
Paso 2: Envuélvalo en la panceta, átelo, salpimente y añada un chorrito de aceite de oliva.
Paso 3: Precaliente el horno en la marca 7 durante diez minutos.
Paso 4: Sírvase un vaso de whisky durante ese tiempo.
Paso 5: Meta el pavo al horno en una bandeja.
Paso 6: Sírvase seguidamente dos vasos de whisky y bébaselos.
Paso 7: Ponga el terbostato en marca 8 después de 20 binutos fara soasirla, no, soasarlo.
Paso 8: Mébase 3 pasos de whisky.
Paso 9: Después de bedia mora, hornee el abro y controle la coxión ¿del pato?...
Paso 10: Tome la votella de bisquit y échese un buen chorro detrás de la cortaba (no, la corbata).
Paso 11: Después de media hora de blus, titubee hasta el forno. Abra la jodida buerta del borno y boltar (no), volterar (no), voltar (no), enfin, poner el pasvo en el otro sentido.
Paso 12: Quebarse la mano con la puñetera buerta del borno al cerrarla, ¡mierda bodrida!.
Paso 13: Intente sentasrse en la puta silla y reversase 5 ó 6 güisquis de vaso o al gontrario, ya no cé.
Paso 14: Coter (no), gocer (no), cocer (no, ¡ay, sí!), cocer el bavo purante 4 horas.
Paso 15: Alejóp, 5 fasos más. Qué biem sientannnn...
Paso 16: Retire el forno del bavo.
Paso 17: Éshese otra buena chorretada de güisqui encima.
Paso 18: Intente zacar el borno de la cochinada de bavo otra vez, porque no funcionó a la brimerar...
Paso 19: Recorga el pavo que se ha caído al shuelo. Engújelo con una marrananada de trapo y métalo sobre un blato, o un clato o una vandeja. En fin, a la porra...
Paso 20: Dómpase la crisma a causa de la grasa en los azulagos, o azulejos de la bocina e intente levantarse del suelo.
Paso 21: Decida que al fin y al cabo se está de cojones por el suelo y terbine la motella de rhisky.
Paso 22: Arrástrese hasta la cama, duerba toda la noche.
Paso 23: A la mañana siguiente, cómase el pavo frío con un buen cazo de mayonesa y limpie el estropicio organizado en la cocina durante el resto del día.
El que se inventó esto seguro que bebia whisky.
**** ISABEL GUERRA ¡MARAVILLOSA! ****







13 de diciembre de 2007
**** NAVIDAD 2007-08 ****






5 de diciembre de 2007
MISTERIOSO PARQUE DE BOMARZO





Con una tradición que se remonta a los tiempos de Etruria, la localidad de Bomarzo entrará en la historia -la que se conoce por la gente, la que se visita-, por un jardín del siglo XVI único en su género, la Villa de las Maravillas o Bosque Sagrado. Fue mandado construir en 1552 por el príncipe Pier Francesco Orsini, apodado Vicino Orsini, descendiente de una de las familias más poderosas de Roma. El artífice del proyecto fue Pirro Liborio y entre ambos idearon «algo que se parece sólo a sí mismo».
Las esculturas esculpidas en la misma roca surgen del suelo como cómplices del terreno. Personajes míticos y animales fantásticos, parterres y arroyos, salpicados de máximas herméticas escritas en ánforas o en muros de piedra, parecen transmitirnos el secreto de un camino iniciático que, en la medida que nos lleva al corazón del bosque, nos transporta también al interior de nosotros mismos, mostrándonos las pruebas, los umbrales y los peligros del sendero que conduce a la conquista interior.
Dos esfinges flanquean la entrada, moradores benignos del umbral que en vez de inquirir con severidad nos recomiendan con advertencias: «Quien con la ceja arqueada y el labio apretado no va por este lugar, carece de admiración, pues éste es uno de los lugares solitarios más famosos del mundo...» «Tú que entras aquí, pon tu mente aparte y dime si puede ser que tanta maravilla esté hecha por engaño o por un arte puro».
Siguiendo el sendero, los rostros de Jano, Hécate, Saturno y Fauno nos miran con severidad hasta que llegamos junto a una estatua colosal. Una cabeza con las fauces abiertas dispuesta a devorarnos, adornada con espumeantes olas de mar (Tierra-Agua), rodeada de una aureola de mariposas (Aire) y que soporta sobre su cabeza una esfera que gira en su espiralado dibujo (Fuego). En lo alto, en el centro inamovible de la esfera, se alza un castillo (Eter, la quintaesencia) ¿Es tal vez la representación simbólica de los 5 elementos? ¿Nos están mostrando el tesoro escondido, el premio de la conquista, el secreto de la evolución consciente?
Seguimos nuestro recorrido y nos topamos con un gigante (Hércules) descuartizando a Caco «el que roba el sustento de los más indefensos». Es la lucha entre el bien y el mal. En lo moral, representa la victoria sobre uno mismo, de aquello que nos convierte en héroes sobre lo que nos transforma en ladrones. «Si Rodas estuvo orgullosa de su coloso, mi bosque también será glorioso, que no es motivo de un orgullo menor». Es la primera prueba del camino, desgarrar el mal, liberar nuestras intenciones de toda maledicencia, envidia o ambición. Sólo el que tiene bondad de corazón y ha desterrado de sí mismo toda maldad, puede andar seguro por el sendero de la Sabiduría.
Junto al gigante, en un recodo donde el agua salta entre las rocas, una tortuga se enfrenta desafiante a una ballena. Sobre el caparazón, un jarrón invertido y una esfera alzan a una Victoria. La tortuga, lenta pero constante, es el símbolo de la paciencia, que se enfrenta al abismo del tiempo, es el lema renacentista «medita mucho tiempo y actúa con rapidez». Un mensaje sutil que nos dice: «al que con fe tenaz persevera en la búsqueda de la Verdad, la Victoria siempre le llega». Entonces, una vez franqueada esta prueba surge ante uno la colina sobre la que se alza un Pegaso, símbolo platónico del alma que vuelve al mundo de lo inteligible, al mundo de los arquetipos, donde habitan la Belleza, la Verdad, la Justicia y el Bien.
Seguimos el recorrido y ante nosotros se alza un altar a las tres Gracias y a sus hermanas las Musas; una inscripción nos recuerda: «El antro, la fuente, el alegre cielo liberan el alma de todo pensamiento oscuro». Es el símbolo del aprendizaje, de la instrucción, es presentarse ante las guardianas de las ciencias y las artes y rendirles homenaje con la devoción sincera del verdadero amante de la sabiduría (filósofo). Caminamos un poco más y una construcción llama nuestra atención. Es la Casa inclinada; construida aprovechando la inclinación de la roca, es imposible de habitar. Sólo al entrar, las paredes, el techo y el suelo comienzan a girar y la cabeza te da vueltas. Una sensación de vértigo que sólo puedes detener si sales de ella o si contemplas el cielo desde sus ventanas. Es entonces cuando entiendes la máxima en latín esculpida en la entrada: «Animus Quiescendo fit prudentior, ergo» («Buscar tranquilidad para que el alma gane en prudencia»). Es la casa de la Fama, tan inestable como efímera e ilusoria, recordándonos los vaivenes de la Fortuna que nos hacen padecer sufrimientos por las cosas pasajeras. Macrobio dice que la Prudencia «tiene en consideración la contemplación de las cosas divinas, sin ensalzar ni desvalorizar este mundo y lo que contempla en él». Pienso que está en medio del recorrido como diciéndonos: «No te envanezcas de tus logros, estoy sólo para probarte, no te detengas un instante a descansar... no has alcanzado tu meta».
Una vez superado el desequilibrio y abandonando la misteriosa casa, llegamos a través de un parterre a la Fuente de la Sabiduría, custodiada por Neptuno. Junto a él dos inscripciones nos vuelven a dar una clave hermética: «La fuente no se da a quien guarda en jaulas a las fieras más terribles». La sabiduría no la puede poseer quien no se haya librado de todo instinto, deseo o miedo. Es una clave de transmutación alquímica. «Noche y día permanezcamos vigilantes y dispuestos a preservar esta fuente de todos los ultrajes». Nos dice otro axioma que nos recuerda aquella frase de Agripino: «Jamás seré un obstáculo para mí mismo». Este mensaje es como un imperativo de nuestro propio ser dirigido a nosotros mismos.
Aquí estamos en un punto crucial del camino, casi podríamos creer que es la meta, el final, pero no es más que el primer paso para alcanzar la «inmortalidad». Aquél que llega hasta aquí, con pureza de corazón, con paciencia y constancia, venciendo el juego ilusorio de la vida, el «Maya» de los hindúes, encuentra a su alma dormida, y, cual cuento de la bella durmiente, la despierta con un beso de amor. En este punto, el buscador se transmuta en sabio, muriendo para la vida profana y elevándose a la torre de marfil de la Sabiduría, representada por el conjunto impresionante del Elefante (símbolo de la sabiduría), que sujeta con su trompa el cuerpo rendido de un legionario. Además de ser el recuerdo de uno de los más grandes enemigos que tuvo Roma, Aníbal, que pasó por estos lugares, el lenguaje del símbolo nos dice que aquél que sucumbe (el legionario) a la Sabiduría (el elefante) habiendo renunciado a las batallas de la vida profana, es dulcemente elevado hacia la torre de marfil.
Ahora el «aspirante» está preparado para enfrentarse al tiempo de forma consciente, simbolizado por el dragón, atacado por un perro, un león y un lobo, símbolos del presente, el pasado y el futuro. Es un combate sin fin por la conquista de la conciencia más allá del tiempo: el recuerdo, la atención y la imaginación creadora. Estamos ante el misterio de la iniciación, la entrada consciente en la otra orilla, en el «más allá». La puerta es la figura más conocida y sobrecogedora del jardín: el Ogro. Una enorma cabeza petrificada con un grito de dolor y espanto, que nos dice «todo pensamiento es fugitivo». Es la entrada al mundo subterráneo, es la bajada a los infiernos de los relatos mitológicos. Aquél que es devorado encuentra una sala circular con un banco adosado a la pared y una mesa o altar, y descubre que no ha muerto, que la extinción no existe, más bien una sensación de serenidad, la quietud completa, el silencio, el vacío, como si los pensamientos no se atrevieran a entrar.
Nos adentramos en el corazón del bosque, en el sancta santorum, y sale a nuestro paso el Cancerbero, el guardián del inframundo, antes de poder contemplar el divino rostro de la reina del valle de los bienaventurados, que nos espera con los brazos abiertos. Allí, en un claro que se abre entre las ramas de los árboles, Proserpina nos aguarda con la sonrisa hierática del misterio de la inmortalidad. Ella da la bienvenida al lugar del que ya no se retorna, la meta, la conquista y el premio: «De vuestro ingenio angélico y celeste, de la bella alma y del pensar ardiente de fuego puro e inmortal, hace clarísima alianza en todo gesto la belleza que como regalo has tenido del cielo»
¿Por qué Vicino Orsini construyó este jardín? ¿perteneció a alguna de las logias y cofradías de alquimistas y filósofos que surgieron en el Renacimiento italiano? Estas y otras preguntas siguen rondando en la mente cuando abandonamos el jardín de las maravillas... mas salimos de él distintos de como entramos. Algo ha cambiado, ya no somos los mismos, nos queda el recuerdo de haber contemplado, como espectadores de una tragedia, el misterio del alma humana...
«Vosotros que vais por el mundo de viaje errando, tratando de ver otras estupendas maravillas, venid aquí, donde están los rostros de horrendos elefantes, leones, osos, orcos y dragones».
El jardín fue abandonado durante más de 400 años. El musgo fue conquistando terreno en la roca viva de las estatuas mientras que la leyenda, envuelta entre las supersticiones y miedos de los lugareños, transformó su nombre en el Parque de los Monstruos de Bomarzo. A mediados del siglo XX la familia Bettini se hizo cargo de él y lo restauró, dándole el merecido prestigio y reconocimiento. Hoy podemos visitarlo haciéndonos la imagen de lo que fue, y más sinceramente os digo que al entrar parece que traspasas la dimensión de la realidad para acercarte a lo desconocido.