17 de abril de 2008

EL CORAZON MAS HERMOSO


Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en ÉL ni máculas ni rasguños. Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo: ¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor. Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió. ¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?, pensaron.
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. "Debes estar bromeando" dijo. Compara tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor.
"Es cierto", dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo"...Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido. Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos.
Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día, quizás, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón.
¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?
El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes. El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.

¡Desde aquí puedo ver lo hermoso que es tu corazón!

¡Que tengas un lindo día! ¡El más hermoso!
Recibe un pedazo de mi corazón...

Autor: Desconocido

AMOR SIN ATADURAS

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu...

Nos amamos... empezó el joven
Y nos vamos a casar... dijo ella.
Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
Por favor, repitieron, ¿hay algo que podamos hacer?


El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra...

Hay algo,-dijo el viejo- pero no sé... es una tarea muy difícil y sacrificada.
Nube Azul... -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena. ¿Comprendiste?
Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno. Cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. ¡Salgan ahora!


Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur.
El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.
Eran verdaderamente hermosos ejemplares.

Y ahora ¿qué haremos?, -preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
No, dijo el viejo.
¿Los cocinaremos y comeremos su carne?, propuso la joven.


No, repitió el viejo. Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres...

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón. Si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro.
Si quieren que el amor perdure... "vuelen juntos, pero jamás atados".


Autor: Desconocido

LAS MEJORES COSAS DE LA VIDA




LAS MEJORES COSAS DE LA VIDA

Enamorarse.
Reírse hasta que te duela la panza.
Encontrar miles de mails cuando vuelves de las vacaciones.
Conducir por algún lugar bonito.
Correr por el campo con tu perro.
Escuchar tu canción favorita en la radio.
Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera.
Salir de la ducha y que la toalla este calentita.
Aprobar tu ultimo examen.
Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves.
Una buena conversación.
Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
Reírse de uno mismo.
Llamadas a la medianoche que duran horas.
Reírse sin motivos.
Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti.
Rascarte la espalda cuando te pica.
Despertarte y darte cuenta que todavía podías dormir un par de horas.
Escuchar la canción que te hacer recordar a "esa" persona especial.
Ser parte de un equipo.
Escuchar las risas de un niño.
El primer beso.
Hacer nuevos amigos.
Poder hacer pis cuando ya no puedes mas.
Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a "esa" persona.
Pasar un rato con tus mejores amigos.
Ver felices a las personas que quieres.
Usar el sweater de la persona que te gusta y que todavía huela a su perfume.
Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron.
Mirar un atardecer.
Pasear descalza por la playa.
Tumbarte al sol sin pensar en que el tiempo pasa.
Leer un buen libro, metiéndote en la trama.
Comerte un cucurucho de chocolate.
Tener a alguien que te diga que te quiere.
Autor: Desconocido

15 de abril de 2008

TIPOS DE SUELDO


Sueldo Cebolla: Lo ves, lo agarras…y te pones a llorar.
Sueldo Canalla: No te ayuda en nada, sólo te hace sufrir, pero no puedesvivir sin él.
Sueldo Dietético: Te hace comer cada vez menos.
Sueldo Ateo: Ya dudas de su existencia.
Sueldo Mago: Haces un par de movimientos y…desaparece.
Sueldo Tormenta: No sabes cuando va a venir, ni cuanto va a durar.
Sueldo Humor Negro: Te ries para no llorar.
Sueldo Preservativo: Te corta la inspiracion y te quita las ganas.
Sueldo Impotente: Cuando más lo necesitas te abandona.
Sueldo Menstruación: Viene una vez al mes y dura 3 dias.
Sueldo Walt Disney: Hace 30 años que está congelado.
Sueldo Eyaculación Precoz: Apenas ingresa… ya se acabó!!
Ahora decide tú cual se ajusta más al tuyo... seguro que está en la lista.
Encontrado en internet

12 de abril de 2008

LA CLINICA DE LA VIDA


Esta mañana, acudí a la Clínica de la Vida a hacerme un chequeo y constaté que estaba enferma:

Cuando la Vida me tomó la tensión, ví que estaba baja de ternura.

Al medirme la temperatura, el termómetro registró 40º de ansiedad.

Me hizo un electrocardiograma y diagnóstico que necesitaba varios by-passes de amor.

Pasé a ortopedia, ya que no podía caminar al lado de mi hermano y tampoco podía dar un abrazo fraternal porque me había endurecido.

También me encontró miopía, ya que no podía ver más allá de las cosas negativas de mi prójimo.

Cuando me quejé de sordera, me diagnosticó que había dejado de escuchar a los que están a mi lado cada día.

Es por esto que HOY PROMETO que tomaré solamente los medicamentos naturales que me recetó:

Al levantarme: beber un vaso de agradecimiento

Al llegar al trabajo: tomar una cucharada de paz

A cada hora: ingerir un comprimido de paciencia y una copa de humanidad

Al llegar a casa: inyectarme una dosis de amor

Y antes de acostarme: tomar dos cápsulas de propia aceptación.



Por lo visto, ¡ASI SE DISFRUTA DE LA VIDA !

De internet




LOS 4 ACUERDOS.


1- SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS:
Habla con integridad. Di solamente lo que quieras decir. Evita hablar contra mismo y chismorrear sobre los demás. Utiliza el poder de tus palabras para avanzar en la dirección de la verdad y el amor. Toda la magia que posees se basa en tus palabras. Son pura magia y si las utilizas mal, se convertirán en magia negra. Con una sola palabra puedes cambiar una vida o destruir a millones de personas. Se impecable con tus palabras y trasciende tu nivel de existencia
2- NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE:
Lo que los demás dicen y hacen es una proyección de su propia realidad, de su propio sueño. NADA de lo que hacen es por ti. Cuando seas inmune a las opiniones y los actos de los demás, dejaras de ser la víctima de un sufrimiento innecesario. La impecabilidad de tus palabras te llevara a la libertad personal, al éxito y a la abundancia.
3-NO HAGAS SUPOSICIONES:
Encuentra la valentía necesaria para preguntar y expresar lo que realmente quieres. Comunicate con los demás tan claramente como puedas a fin de evitar mal entendidos, tristeza y dramas. Solo con este acuerdo transformaras tu vida por completo, el día que no haga suposiciones, te comunicaras con habilidad y claridad y tus palabras se volverán impecables.
4-HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS:
Lo máximo que puedas hacer cambiara de un momento a otro; sera distinto cuando estés sano que cuando estés enfermo. Bajo cualquier circunstancia, haz sencillamente lo máximo que puedas, y de este modo evitaras juzgarte, maltratarte y lamentarte.
Los cuatro acuerdos De Don Miguel Ruiz

11 de abril de 2008

PEDAZOS DE AMISTAD


PEDAZOS DE AMISTAD


Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante. Las amistades se construyen de a pedacitos. Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona.
No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona. Cinco minutos pueden ser más importante que un día entero.
Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos; otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión; también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes.
Tal vez éstas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación.
Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras “amistades virtuales” nos hacen reir, pensar, reflexionar...
Aprendemos a amar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos inconcientemente).
Hay amistades profundas que nacen así.
Saint-Exupéry dijo:
“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante".
Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante.
Porque el tiempo “perdido” con amigos no existe es tiempo ganado, aprovechado, vivido. Son recuerdos para un momento o para toda una vida.
Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces, aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar bien cerca de él sólo para disfrutar de su compañía.
Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras.
Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos.

“TÚ MISMO ERES RESPONSABLE DE LO QUE COSECHAS”.
“... Y APRENDE A COSECHAR LAS COSAS BUENAS...”

El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti
y sigue siendo tu amigo.
Kurt D. Cobain

9 de abril de 2008

ACUARELAS DE JESÚS PÉREZ TIERRA

HOMENAJE A ZARAGOZA



EL PUENTE DE PIEDRA Y EL EBRO, AL FONDO EL PILAR


EL PILAR A ORILLAS DEL EBRO

PLAZA DE ESPAÑA EN DIA DE LLUVIA


EL EBRO CON EL PILAR DE FONDO



PLAZA DEL PILAR


CALLE ALFONSO XII Y AL FONDO EL PILAR


ANTIGUA FACULTAD DE MEDICINA


ANTIGUA FERIA DE MUESTRAS


IGLESIA DE SAN PABLO


LA SEO Y LA LONJA


MERCADO CENTRAL


MERCADO CENTRAL EN DIA DE LLUVIA
(Este lo tengo yo colocado en mi salón)

MURALLAS ROMANAS DESDE SAN JUAN DE LOS PANETES.
AL FONDO EL MERCADO CENTRAL

MONUMENTO A "EL JUSTICIA" PLAZA ARAGÓN



MONUMENTO A "EL JUSTICIA", AL FONDO PASEO INDEPENDENCIA


PUERTA DEL CARMEN


















































JULIA ESPIN, LA MUSA DE G.A. BECQUER


JULIA, RAYO DE LUNA

novela escrita por Ana Rioja

Son muchas las generaciones de lectores que nos hemos preguntado cómo era la mujer que inspiró los inmortales versos de Gustavo Adolfo Bécquer, que cómo sería su figura, su alma, sus sueños y la personalidad de una mujer que enamoró tan sólo con su mirada al romántico escritor. Una mujer bellísima, que tuvo que elegir entre su vocación por el canto o un gran amor. Pero el amor... ¿qué es el amor? tan solo un rayo de luna, un espejismo, un vano fantasma de niebla y de luz.

Ana Rioja, nacida en Tudela (Navarra) en 1962, y periodista ejerciendo en Zaragoza desde 1985, escribió, allá por 1986 la novela JULIA, RAYO DE LUNA, basada en los diarios y las cartas de Julía Espín.

Una novela maravillosa, llena de emociones que ningún becqueriano debería perderse. Así que desde aquí os invito a que, si la encontrais, la leais y la disfruteis, por lo menos tanto como yo lo hice.

Julia, Rayo de luna, ha sido el libro que mas me ha emocionado. Me lo recomendó mi mejor amigo, y yo desde este pequeño espacio os la recomiendo a vosotros/as.
"Gustavo Adolfo: usted no me ama, la mujer que busca no soy yo. Usted ama a un rayo de luna, a algo etéreo e intangible, a algo que nunca se manifieste para que no pueda defraudarle. Ama a un sueño, a un imposible, a un vano fantasma de niebla y luz. No, no me ama a mí. Pienso que soy una dulce ilusión que creó su mente en un momento de ciego delirio."



8 de abril de 2008

CARTA DEL JEFE SEATTLE

JEFE SEATTLE

El estado de Washington, al noroeste de Estados Unidos, fue la patria de los Dewamish, un pueblo que, como todos los indios, se consideraba una parte de la Naturaleza, la respetaba y la veneraba, y desde generaciones vivía con ella en armonía.
En el año 1855 el decimocuarto Presidente de los Estados Unidos, el demócrata Flanklin Pierce, les propuso a los Dewamish que vendiesen sus tierras a los colonos blancos y que ellos se fuesen a una reserva.
Los indios no entendieron esto. ¿Como se podía comprar y vender la Tierra? A su parecer el hombre no puede poseer la Tierra, así como tampoco puede ser dueño del Cielo, del frescor del aire, del brillo del agua.
El Jefe Seattle, el Gran Jefe de los Dewamish, dio la respuesta, a petición del Gran Jefe de los blancos, con un discurso cuya sabiduría, critica y prudente esperanza, incluso hoy, casi 150 años después, nos asombra y admira.
"Mis palabras son como las estrellas, nunca se extinguen", dijo el Gran Jefe Seattle. Su pueblo no ha sobrevivido, sus palabras no se escucharon.
La transcripción es esta:

"El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad.
Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras.
El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.
¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros?
Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide.
El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos.
Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.
No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja.
Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna?
Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.
El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor.
Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.
Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha.
Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.
Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-.
Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios.
Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador.
Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios.
Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes.
¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia...."
Pone los pelos de punta ¿no?
El Jefe Seattle nació alrededor de 1786 en Blake Island, Washington, y murió el 7 de junio de 1866, en la reserva Suquamish de Port Madison, Washington (al norte de Bainbridge Island y al este de Poulsbo). Su padre, Schweabe, fue el líder de la tribu Suquamish, y su madre fue Scholitza de los Duwamish.
Seattle se ganó su reputación de joven como líder y guerrero, emboscando y derrotando a grupos de enemigos invasores. Era muy alto para ser un nativo de Puget Sound, midiendo casi 182 cm (6 pies) de altura. También era un conocido orador, y su voz se dice que llegaba hasta media milla o más de distancia cuando se dirigía a una audiencia.
Se casó tomando dos esposas de la aldea de Tola'ltu justo al este de
Duwamish Head en Elliott Bay (ahora parte del Oeste de Seattle). Su primera esposa murió al dar a luz a su primera hija. Tuvo más hijos e hijas con su segunda esposa. De ellos, la más famosa es la Princesa Angeline. Tras la muerte de uno de sus hijos, se refugió y bautizó en la Iglesia Católica, probablemente en 1848 cerca de Olympia, Washington. Toda su prole también fue bautizada y creció con fe, y su conversión marcó su aparición como un líder que buscaba la cooperación con los nuevos colonos Americanos.
Muere el 7 de Junio de 1866 en la reserva de los Suquamish en
Port Madison, Washington.
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